Complicando la amistad
Hola a todos. Ya no sé ni qué pensar y me doy cuenta de que la gente demasiado insistente y hostigosa me estresa bastante.
Conozco a una persona aproximadamente desde el 2021. De repente nos saludábamos con un 'Hola, ¿cómo estás?' cuando nos encontrábamos en la calle, pero nada más. Sin embargo, como en marzo de este año empezamos a hablar más seguido. En ese mismo mes nos juntamos un rato y luego nos volvimos a ver por junio o julio; era algo simpática, pero no frecuente.
El tema es que el pasado jueves tenía varias cosas que hacer, ya que trabajo como corredor y asesorias a empresas, mi día a día es bien dinámico. Ese dia tuve que salir temprano, atender una emergencia y luego cumplir con otros compromisos. Además, dos veces a la semana ( por lo general los martes y jueves entre las 7:00 y las 8:00 de la tarde ) me encargo de pasear a un perro por trabajo. Cuando estoy en Chillán voy sí o sí porque es un compromiso asumido; solo cambio el día si ando de viaje por Santiago o por alguna urgencia mayor.
Ese jueves andaba por el centro haciendo trámites. Poco antes de las 2:00 p. m. subí una foto a Instagram de un paisaje de la ciudad y luego tuve que ir retirar un repuesto que tenia que ir despues de esa hora. Esperé un momento, fui al repuesto a la hora acordada y salí de ahí cerca de las 2:30 p. m.
Resulta que como a las 2:45 esta persona me escribió por Instagram. No vi el mensaje de inmediato; lo vine a ver como a las 3:00 p. m. Le respondí y le comente que acababa de llegar a la casa, tengo una emergencia y no voy a poder salir ahora ya', porque su idea era juntarnos de inmediato. Le aclaré que no tenía cómo moverme en ese instante y si quieria nos juntabamos despues de las 7, y que ademas tenia que hacer varias cosas por lo que recié me desocuparia después de las 7:00 p. m. Si me hubiese avisado con un poco de anticipación pero que no creo que estoy sin hacer nada mirando el techo y quizás habría reorganizado el paseo del perro, pero todo fue de golpe.
Efectivamente me desocupé como a las 8:00 - 8:30 p. m. El problema fue que, cuando estaba por terminar, empezó a llamarme de forma compulsiva: una llamada tras otra. Ya no le quise contestar porque me pareció un exceso.
Cuando al fin hablé con ella, le paré los carros. Le dije: Sabes qué, somos adultos. Aunque actualmente no tenga un trabajo formal de oficina, eso no significa que pase desocupado todo el día. Tengo mis negocios, mis trámites y mis responsabilidades. Si hubiese sido una emergencia me llamas, pero te dejé claro mi horario.
Para colmo, su respuesta fue decirme que yo estaba 'mal enfocado'. Ahí le volví a remarcar que, si quiere que nos juntemos, tiene que avisarme con tiempo y respetar mis horarios. No puedo dejar todo tirado cada vez que a ella se le antoja, ni pretender que si me manda un mensaje a las 14.40 a las 14:40 ya esté donde ella quiere.
