Conectamos
Esta es mi confesión menos laboral, o quizás no tanto, porque soy tan trabajólico que hasta los domingos termino trabajando, aunque en realidad muchas veces lo hago porque no tengo mucho más que hacer desde que me patearon hace casi dos años.
La cosa es que decidí cambiar un poco la rutina y buscar panoramas para los fines de semana, así que se me ocurrió ir a nadar. Y contra todo pronóstico, una chiquilla muy simpática me metió conversa y terminamos hablando un buen rato. Fue cuático igual, porque sentí que mostró bastante interés en mí, más del que esperaba de alguien que acababa de conocer.
Pensé en esperarla a la salida para seguir conversando, pero después pensé: “No weon, eso ya es muy psicópata” y me fui. Me contó que iba los fines de semana, así que quizás nos volvamos a topar. No tengo ninguna expectativa, pero me quedé con una sensación bonita. Después de tanto tiempo enfocado en mis cosas, fue bacán conectar espontáneamente con alguien, aunque no haya sido en onda romántica.
