La vida sigue
Llevamos 12 años juntos, 6 de pareja y 6 casados. Un hijo de una relación anterior de ella y una niña del matrimonio. Todo bien, hemos cosechado éxitos, sabido como llevar nuestra relación. Nunca un gran inconveniente hasta que hace 2 años approx le sorprendí unos correos de un compañero suyo del trabajo, se juntaban a tener relaciones...
Justo me enteré de todo mientras ella andaba de viaje por trabajo (no con el). Fue duro enterarme. No recuerdo haberme sentido tan traicionado antes. Dejé de hablarle principalmente porque nunca se como hablar estas cosas, así que le mentí y le dije que estaba con harto trabajo y que no tenía mucho tiempo para hablar, ella no discutió.
Esa misma noche, después de ya haber soltado la rabia y el resentimiento, caí en la conclusión de que no existían reales motivos para que ella no cayera en engañarme, llevaba ya años, desde que éramos novios, teniendo relaciones con ella más por cumplir que por realmente tener ganas de hacerlo. Nuestra intimidad se basaba en eso, hablabamos muy poco de nuestros gustos y creo que sinceramente ninguno de los dos le dió demasiada importancia.
Debo reconocer que esto me generó un alivio, el pensar que desde ese momento en adelante podría yo también tener las aventuras con las que había fantaseado me generó mucha alegría.
Ella regresó y nunca le mencioné del tema, nuestra relación se mantiene intacta, pero yo por mi lado, con toda discreción, he tenido mis aventuras. Se que ella igual lo sabe, pero no se ha la de aquello. Si me preguntasen hace 12 años atras si mi expectativa de relación hubiese sido esto, la verdad es que diría que no. Pero debo reconocer que tener esta libertad le ha dado más oxígeno a mi vida.
