Respondiendo a tu confesión:
Por favor, si nunca pudiste o elegiste no amarme no tienes derecho a escribirme estas palabras. Respetate. A estas alturas tu ya deberías tener tu vida hecha, vida que tu mismo elegiste. Te pido que si de verdad te hice feliz alguna vez como dices y te di calma, por favor respeta eso y permite que mi alma descanse en paz, agradecemelo de esa manera. Si me sigues llamando mentalmente y a traves de los sueños haces que el dolor y el sufrimiento vuelva una y otra vez.
Por mi parte solamente se ama una vez en la vida y nada más. Siempre te voy a amar. Y decidí amarme a mi misma por siempre y nadie ni nada va a cambiar esto jamás. Nadie lo entenderá, pensé que tu en algún momento lo llegarías a hacer, pero no fue así. Esta manera de vivir es única. No estoy para nadie ni nadie esta para mi. Así de simple. Esas también son formas de amor. Y si, fui yo quien se infiltro en tus sueños. Cada vez que sueñas conmigo es real, muy tangible. ¿Por qué, entonces, aún llevas años tratando de mantenerme en tu vida, en tu lado oscuro? Por mi parte ese amor, esa presencia, dejo que repose en la tranquilidad que merece, en paz, en la libertad de ser simplemente lo que fue y lo que es.
