Son todos... menos yo...
Soy una mujer en sus 40, con hijos (el menor, de sólo 4 meses), un matrimonio feliz, trabajo y actividades varias extras.
Mi molestia actual es con una amiga recién separada, ella está buscando constantemente salir o 'hacer algo' y nos invita a todas, es insistente, no he podido decirle que sí porque sus planes son a partir de las 10 de la noche y con una guagua de pecho e hijos pequeños ese horario es incompatible.
Este fin de semana quería que nos fueramos a su departamento a las 10 a tomar algo, dos nos excusamos una porque tiene un cumpleaños familiar el sábado y yo porque dentro de mis actividades soy catequista y tengo que estar despierta temprano para estar con mis niñitos.
Parece que se enojó porque en su estado de WhatsApp puso 'demasiado libre para ser facha'.
Amiga, no soy facha por tener familia, obligaciones y preferirlas antes que un desabrido panorama de última hora que decidiste armar porque te canceló el culión de Tinder de turno.
¿Por qué esa fascinación por tildar de facho todo lo que no sea bajo sus normas?
Acá estoy escribiendo una confesión anónima para no discutir con ella...
