Siento que estoy sola en esto.
Estoy hace 9 años en el servicio público de salud como técnico. Al principio todo era bonito, todo estaba bien. Con los años la gente fue cambiando, algunos se fueron porque encontraron otros trabajos y fueron llegando personas nuevas.
Entre tantos cambios llegó una enfermera, era su primera pega, pero comenzó a tomar un rol como de jefa porque se hizo muy amiga del coordinador (que no es enfermero). La cosa es que de a poco fue agarrando vuelo. Aguanté malos tratos, su falta de ganas de trabajar, verla sentada con la pierna arriba o tomando tecito con el jefe hasta las 11 de la mañana mientras había cosas que hacer. Yo me hacía la loca y seguía trabajando.
Aguanté y aguanté hasta que llegó un punto en que comenzó con comentarios como “yo acá delego”, “a mí no me pagan por hacer tal cosa”, cuando se suponía que nuestro trabajo era en equipo. Hasta que un día escuché que me estaba pelando y tratándome súper mal, incluso con insultos. Eso fue lo que finalmente detonó todo y decidí denunciar por Ley Karin.
Después de la denuncia la sacaron de mi espacio de trabajo, porque trabajábamos las dos solas. Pero ahí no terminó todo.
Mi equipo es muy amigo entre ellos y, cuando volví después de estar un mes fuera, sentí que todo había cambiado antes yo también tiraba la talla nos reíamos hacíamos cosas como equipo de trabajo pero después de eso el ambiente, el trato y la forma de relacionarse conmigo. Hacen planes delante mío, organizan un baby showers y actividades donde está invitado prácticamente todo el equipo, menos yo.
Hace poco tuve un accidente de trayecto y llegó una persona a reemplazarme por dos semanas. Cuando volví, ella todavía estaba trabajando. El día que avisó formalmente que terminaba su reemplazo, una compañera le dijo delante mío: “Estamos muy agradecidos con tu reemplazo, lo conversamos como equipo y encontramos que es buena idea que nos dejes tu CV, porque te integraste súper bien”.
No sé cómo explicarlo, pero me dio una mezcla de pena y nostalgia. Más aún porque durante esas semanas mi reemplazo me llamaba o me escribía para preguntarme cosas, ya que yo la ubicaba y trataba de ayudarla.
Hoy nuevamente en reunión de equipo estaban organizando sus planes de baby shower en plena reunión, mostrando fotos y también fotos de la persona que yo denuncié, porque ella también participa , suben fotos con ella al grupo de whatsApp del trabajo, cuando yo falto porque ella se va almorzar al servicio. Y así han sido muchas situaciones que, aunque quizás vistas por separado pueden parecer pequeñas, cuando se van acumulando terminan afectando.
Esto es más que nada un desahogo. No estoy acá por la plata; gano prácticamente el mínimo a pesar de ser técnico. Una de las principales razones por las que sigo aguantando es porque trabajo cerca de mi casa y porque necesito convalidar mi práctica de mis estudios. Pero, viendo cómo están las cosas, incluso me preocupa que llegado el momento no quieran firmarme ese documento.
Hay días en que todo esto me agobia y otros en que simplemente digo “filo” y trato de seguir. Una colega también terminó renunciando por situaciones similares.
Pero, en el fondo, lo que más me pesa hoy es sentir que estoy sola en esto.
