Lo tengo que decir
Aunque caiga mal, lo voy a decir: en muchos jóvenes se ha instalado la idea de que trabajar significa cumplir hasta las seis, hacer estrictamente lo que dice el perfil de cargo y después “chao”; que ponerse la camiseta, involucrarse más o asumir responsabilidades adicionales es casi dejar que se aprovechen de ti.
Pero la realidad laboral suele ser bastante distinta. Quienes más crecen y ascienden no siempre son los que se limitan a cumplir lo mínimo, sino quienes se hacen visibles, resuelven problemas, toman responsabilidades y demuestran que pueden aportar más allá de lo estrictamente exigido.
Yo decidí entender esa lógica y aprender a vender profesionalmente lo que sé hacer. Me involucré, asumí responsabilidades y me expuse más. ¿El resultado? Hoy estoy dirigiendo varios proyectos y como jefatura
Y mientras algunos avanzan haciendo, otros siguen frustrados, mirando desde afuera y criticando a quienes sí decidieron moverse. No basta con trabajar bien: también hay que aprender a mostrar valor, generar confianza y hacerse indispensable.Yo antes criticaba y perdí varios en esa postura off sider que no me sirvió de nada...
