Para algunos es poco, para otros es mucho.
Soy el de la confesión #83887, “Educación del siglo 21”.
Concuerdo con varios comentarios, pero me llamó la atención la cantidad de gente que miraba en menos una mensualidad de $80.000. No eran pocos, y creo que ahí hay bastante desconocimiento de la realidad educacional chilena.
En primer lugar, yo dije que el colegio cobraba $80.000 hace varios años. Obviamente, $80.000 de hace años representaban bastante más que $80.000 actuales.
Segundo, aunque algunos sigan pensando que $80.000 es muy pagable y que no constituye ningún tipo de filtro (a mí, en todo caso, el tema del filtro me importa bastante poco), sí creo que económicamente genera una selección.
Aproximadamente el 44,8% de los establecimientos en Chile corresponde al sector público/municipal, donde las familias no pagan mensualidad. Otro 49,1% corresponde a particulares subvencionados, financiados principalmente por el Estado y, en algunos casos, también mediante copago de los apoderados. Finalmente, solo alrededor del 5,4% corresponde a particulares pagados.
Y dentro de los particulares subvencionados hay muchísimos establecimientos gratuitos o con copagos bastante inferiores a $80.000. Incluso el colegio del que hablaba en mi confesión hoy es gratuito.
Por lo tanto, una parte ampliamente mayoritaria de los colegios chilenos es gratuita o considerablemente más barata que un colegio de $80.000 mensuales. Evidentemente eso no significa que exactamente el 75% de las familias “no pueda” pagar $80.000, porque elegir un colegio gratuito no demuestra incapacidad de pago. Pero sí demuestra algo bastante evidente: cobrar $80.000 pone una barrera económica que no existe en la enorme mayoría de las alternativas educacionales del país.
¿Que pueden existir delincuentes, narcos o familias problemáticas dentro del grupo que sí puede pagar? Por supuesto. Como bien dijeron algunos, hasta en colegios carísimos como el Nido de Águilas pueden existir casos problemáticos. Pero que el filtro sea imperfecto no significa que cobrar una mensualidad no constituya un filtro económico.
Dicho todo eso, a mí me parece una estupidez pagar simplemente “por el filtro”, y todavía más absurdo jactarse de pagar mucho para supuestamente tener un filtro mayor. Si esa es la lógica, prácticamente le estás llenando los bolsillos al sostenedor por el solo hecho de cobrar más caro. Incluso encuentro bastante clasista plantear la elección de colegio principalmente en esos términos.
Muy pocos comentarios apuntaron a lo que para mí sí justificaría pagar: mejor educación, mejores resultados, mejores profesores, mejor infraestructura, más actividades, mejor convivencia, etc.
Y justamente ahí estaba mi diferencia con mi señora. El colegio al que finalmente queremos mandar a nuestra hija tiene buena infraestructura, buenos resultados y mantiene a los mismos docentes. A ella le preocupa que, al haberse vuelto gratuito, el ambiente se pueda “chacrear”. Yo, en cambio, pienso que si mantiene la calidad docente, la infraestructura y los buenos resultados académicos, el supuesto “filtro” pasa completamente a segundo plano.
Yo estaba dispuesto a pagar por un buen colegio (dentro de lo que hay). No por sentir que estoy comprando una selección social.
