Mi amigo Ricardo
Comencé trabajando como vulcanizador en una minera de Chile. Era mi primera experiencia laboral y, desde el primer día, tenía un sueño muy claro: convertirme en operador. Como no tenía experiencia, entendí que debía empezar desde donde se me diera la oportunidad. Mi objetivo era ingresar a cualquier área, demostrar mis ganas de aprender y confiar en que, con esfuerzo, las oportunidades llegarían.
En ese camino conocí a Ricardo, a quien todos llamaban 'Ricky'. Fue mi maestro y una de las personas que más marcó mi carrera. De él aprendí muchísimo. Me enseñó a operar equipos, siempre creyó en mí y me apoyó para alcanzar mis metas. Trabajábamos con el mismo compromiso, remando siempre hacia el mismo lado, y eso hizo una gran diferencia en mi desarrollo.
Con el tiempo logré cumplir mi sueño. Hoy tengo el privilegio de desempeñarme como instructor en la gran minería, y gran parte de ese logro se lo debo a las personas que confiaron en mí cuando recién comenzaba. Por eso, Ricardo, quiero decirte que estaré siempre agradecido. A pesar de los años, seguimos en contacto y para mí es un orgullo poder llamarte amigo.
Hoy siento que me corresponde devolver la mano. Cada vez que veo a alguien con ganas de aprender, de crecer y de superarse, trato de brindarle el mismo apoyo que alguna vez recibí. Ayudar a otros a cumplir sus sueños es una de las mayores satisfacciones que me ha dado esta profesión.
Gracias a todas las personas que fueron parte de este camino.
La gratitud nunca se olvida.
