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Asi de facil.

Hubo una época en que vivía con lo justo... o mejor dicho, con menos de lo justo.

Las deudas me respiraban en la nuca. Con mi ex, las discusiones eran frecuentes porque gastábamos más de lo que entraba, y cada fin de mes era una verdadera prueba de supervivencia.

Faltaban todavía diez días para que depositaran el sueldo. Las tarjetas de crédito estaban completamente reventadas, no quedaba cupo por ningún lado y, revisando la cuenta, solo tenía $20.000. Esos eran mis últimos pesos para sobrevivir más de una semana. Ya estaba haciendo cálculos mentales de a quién podría pedirle plata, inventando excusas y rezando para que nadie me cobrara antes de tiempo.

Con esa mezcla de resignación y preocupación llegué a un cajero automático. Inserté la tarjeta, marqué el monto y pedí retirar mis últimas $20.000.

El cajero empezó a hacer ese ruido tan característico. “Trac, trac, trac...”

Pero el sonido no paraba.

Pensé: “Qué raro... ¿se habrá quedado pegado?”

De pronto comenzaron a salir los billetes. Uno tras otro. Y seguían saliendo.

Los conté una vez. Los volví a contar porque no lo podía creer.

¡Eran 20 billetes de $20.000!

El cajero me había entregado $400.000... pero el comprobante decía que solo había retirado $20.000.

Me quedé inmóvil, mirando el dinero en mis manos y después la pantalla del cajero. Miré hacia todos lados pensando que alguien iba a aparecer diciendo: “¡Era una cámara oculta!”.

En ese instante se me cruzaron mil pensamientos por la cabeza. ¿Era un error? ¿Era mi golpe de suerte después de tantos meses de estar ahogado? ¿El banco se daría cuenta? ¿Qué haría yo con ese dinero?

Nunca en mi vida había sentido una mezcla tan grande de alivio, incredulidad y nerviosismo... todo al mismo tiempo.

Y mientras guardaba los billetes, entendí que acababa de vivir uno de esos momentos que parecen inventados, pero que, cuando te ocurren, jamás se olvidan.

A los dos meses me llama el ejecutivo del banco para pedir autorización para descontar de mi cuenta las 380 lukas... negué que me había entregado extra y ahí quedó... por fin le gané al banco



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