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Tiene toda la pinta de ser de RRHH.

Respondiendo a la #83636:

​Qué fácil es hablar desde la teoría, pero hay que bajar un poquito a la realidad del país.
​Es muy simple decir búscate otra opción si no te gusta tu pega o emprende como si el mercado laboral estuviera rebosante de ofertas o el camino independiente fuera fácil. Si te tiras a emprender, de entrada te llegan los cuervos del SII a webiarte y a ponerte trabas antes de que alcances a generar el primer peso. Y si buscas empleo dependiente, hoy en día es un tremendo dolor de cabeza tienes que pasar por filtros fantasmas de plataformas ATS, dinámicas grupales que no vienen al caso y tests psicológicos totalmente desactualizados que no miden si de verdad sabes hacer la pega, sino qué tan bien dibujas un monito bajo la lluvia.

​El problema de fondo aquí no es que el trabajador sea infantil o se victimice; el problema es la tremenda asimetría que existe. Las reglas del juego nunca han sido parejas. Si tú renuncias porque el ambiente es malo o buscas crecer, el sistema te castiga: te vas con una mano adelante y otra atrás, perdiendo todos tus años de servicio y quedando en el aire. En cambio, si la empresa decide que ya no te necesita, te tiran la vieja confiable de necesidades de la empresa y chao, te van a echar igual, sin importar qué tan profesional o comprometido fuiste.

​Así mismo digo yo hoy en día hay que cuidar la pega porque la situación está sumamente difícil y el mercado no está para andar experimentando. El trabajador simplemente cuida lo único que tiene, que es su estabilidad familiar y su bolsillo. Pedirle empatía al empleado con los riesgos del empresario, cuando el contexto país está complejo y las garantías son mínimas, es derechamente no cachar cómo vive la gente real. Un baño de realidad les hace falta.



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