En temas de plata, muchas veces la familia deja de existir.
Les cuento. En los años 70, mi abuelo, junto a otras personas, era dueño de un fundo en el sur de Chile. Tras el golpe de Estado fueron desalojados y el predio, de más de 2.000 hectáreas, terminó siendo vendido de manera fraudulenta. Desde entonces, el lugar ha sido explotado por empresas forestales para la tala de pinos.
Una de mis tías asumió la representación de los herederos e inició gestiones para presentar una demanda relacionada con vulneraciones de derechos y el uso del terreno. Reunió mapas, documentos y muchos antecedentes; incluso llegó a reunirse con personas del ámbito político. Todo parecía avanzar hasta que, de un día para otro, el tema desapareció por completo.
Al poco tiempo, los hijos de esta tía abrieron una constructora y comenzaron a tener un nivel económico que llamó mucho la atención: camionetas de alta gama, viajes y un éxito repentino. Lo más llamativo es que mi tía siempre decía que las forestales le habían ofrecido más de $800 millones para que abandonara la demanda, pero aseguraba que jamás aceptaría porque estaría perjudicando a los demás herederos.
Han pasado cerca de 10 años y hoy nos enteramos de que esta misma tía tiene una empresa forestal a su nombre, cuyo inicio de actividades está vinculado a la empresa de sus hijos. En la familia es un secreto a voces que recibió dinero para abandonar el caso y que terminó beneficiándose solo ella, dejando de lado al resto de los herederos, incluso a su propia madre, que vive en condiciones de pobreza en el sur.
Creemos que nunca veremos los recursos que eventualmente pudieron corresponder a los verdaderos dueños del fundo. Mi tía tenía un poder amplio para representar a la familia y sentimos que se aprovechó de la confianza y del desconocimiento de los demás.
Sabemos que esto requiere asesoría legal, pero todos los abogados que han tomado el caso lo abandonan al poco tiempo. Da la impresión de que hay demasiado dinero e intereses involucrados para que las acciones legales no prosperen.
Quisiera conocer sus opiniones. ¿Qué se podría hacer en una situación como esta? ¿Existe alguna institución o autoridad a la que se pueda recurrir para investigar una posible estafa, apropiación indebida o incumplimiento de las obligaciones que tenía como representante de los herederos?.
