Una siesta
Trabajo de forma independiente e hice lo posible en dejar una semana libre y lo conseguí. Me tomé una semana de vacaciones, pero me quedé en la casa dormí entre 10 a 12 horas, me siento tan, pero tan relajada. De verdad que dormir es la cosa más maravillosa de la vida, igual tenía ganas de ir a la casa del sur con mi mamá, pero preferí quedarme en casa y descansar.
Suena un poco saca pica, pero soy una persona que no puede estar sin hacer nada o no puedo estar sin tener nada planificado (maldita ansiedad), pero hacer esto fue algo muy gratificante.
