Temas de maternidad.
La tremenda hipocresía corporativa con la maternidad
Hace un tiempo me tocó ver cómo las redes se llenaban de ejecutivas en foros de liderazgo y maternidad, hablando flores de la corresponsabilidad y el equilibrio Pero se apagan las cámaras, regresan a sus oficinas, y la realidad es otra: ahí, ser madre se sigue viendo como un defecto de fabricación.
Es increíble la facilidad con la que se ponen el moño rosa de la empatía, pero en los procesos de reclutamiento RRHH le sigue preguntando a las candidatas si planean tener hijos pronto. Si responden que sí, mágicamente dejan de ser el perfil que buscan. Y si ya son madres, empieza el terror psicológico. Si con suerte las contratan, las miran feo cuando piden permiso porque su hijo tiene fiebre o por un festival escolar. Básicamente miden su compromiso por cuántas horas están dispuestas a dejar a sus hijos solos, mientras los altos mandos presumen su supuesto balance de vida en LinkedIn para rascar 500 likes.
Mucho post de liderazgo, pero yo genuinamente me pregunto el personal de limpieza de esos mismos corporativos, que seguramente también son mamás, siquiera ganarán el sueldo mínimo o estarán contratadas directamente por la empresa ¿O el respeto a la maternidad solo aplica de gerencias para arriba? Porque romantizar el esfuerzo ajeno desde un escritorio con aire acondicionado es sumamente fácil.
Yo soy hombre y sé que nunca voy a cargar con la culpa que el sistema les impone a ellas, pero apesta haber sido testigo de injusticias brutales hacia madres de familia, a quienes las empresas ven simplemente como un gasto.
Por favor, dejen de romantizar en los foros lo que no son capaces de respetar en los contratos. Mucha flor, mucho correo bonito de felicitación, pero al día siguiente eso se acaba y les vuelven a cobrar factura por el solo hecho de tener una vida fuera de la oficina.
