Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Reflexionar antes de aceptar.

Hace unos días leí una confesión de alguien que estaba cesante y le habían ofrecido una vacante con salario bajo y muy diferente a la que postuló. Vi muchos comentarios de personas alentando para que aceptara, pero yo pensaba que no era la mejor idea.

Hace dos años trabajaba también para una empresa con los mejores beneficios y siempre creí que si hacía mi trabajo de forma íntegra, sin poner muchos problemas y adaptándome a todo, me iba a ver bien y sería bien valorada. También trabajaba con una chica "trainee" quien la verdad era muy floja (no sé si habrá cambiado) pero notaba que era media coqueta, siempre mentía para sacar la vuelta, etc... lo típico.

La empresa hizo una reestructuración y los nuevos jefes eligieron a esta niña como mi nueva jefa. Sí, me dio rabia y frustración... supe que había obtenido este puesto porque "les cayó bien" a los jefes y yo pensaba que de nada me sirvió ser la chica buena que trabajaba duro.

Ya se imaginarán que personaje se robaba mi trabajo, lo presentaba como suyo cuando muchas veces fui cerebro y estratega de varios proyectos (tengo un magister). Un día, cansada de las trabas que me ponía para trabajar, tomé mis cosas y me fui (sí renuncié a eso y a mis años de servicio). Después me fui a otro trabajo no muy bueno, en donde yo veía que no me valoraban y fue allí donde hice la pregunta correcta: ¿porqué ch.. me pasa esto de nuevo? La respuesta está en que si uno no se valora, ni se da su lugar, nadie lo hará.

Poco después me hicieron el favor de echarme y buscando pega, me han llamado de lugares a los que nunca postulé ofreciendo poco dinero (vivo sola sin red de apoyo, si aceptaba no me iba a alcanzar para comer). Me decían "tengo a muchos esperando por este trabajo". Yo no aceptaba por más que estaba cesante y se me acababa el dinero.

Es casi mágico cuando uno es consciente de lo que realmente vale y no permite que nadie cambie eso, desde allí me llamaban de lugares con buenas condiciones, y si no las había negociaba. Aprendí a venderme, aprendí a gestionarme y a mostrarme. Espero que esta persona haya reflexionado antes de aceptar.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.