La hipocresía del jefe...
Quiero denunciar la doble moral de mi jefe. El viejo es un de esos que te miran feo si vas mucho a buscar agua o si te demoras cinco minutos más de colación. Te prohíbe hasta mirar el celular.
Pero empezó el Mundial y el compadre mutó. Como los partidos buenos tocan en pleno horario de oficina, de repente se le ocurrió agendar 'Reuniones de Alineación Estratégica' obligatorias en la sala de directorio, que casualmente tiene la tele de 75 pulgadas.
Nos tiene a todos encerrados fingiendo que tomamos apuntes, comiendo papas fritas y viendo a Mbappé correr. Obligados a celebrar los goles para que el viejo no se enoje. El capitalismo es salvaje, pero la hipocresía futbolera me regaló las mejores tardes del año.
