La complicidad del poder...
Quiero dejar constancia de una situación de profunda injusticia y desprotección que ocurre bajo el amparo de una de las familias fuertes del país...
El cuidador que trabaja para ellos agredió físicamente y le tiro el auto encima a su mujer. Tras la denuncia correspondiente, la justicia determinó para el agresor la medida cautelar de firma mensual y la obligación de asistir a terapia psicológica.
Sin embargo, la verdadera indolencia vino por parte de sus empleadores. La familia Kaufmann, en lugar de actuar con un mínimo de ética y empatía, tomó las siguientes medidas:
Protegieron al agresor: Decidieron no despedir al cuidador, manteniéndolo en su puesto de trabajo como si nada hubiera pasado.
Dieron la espalda a la víctima: No le brindaron ningún tipo de respaldo, ayuda ni protección a la mujer agredida, dejándola en una situación de total vulnerabilidad.
cabe señalar que dos de los dueños del lugar son mujeres. e incluso asi ninguna ayuda ni monetaria le llego a la Mujer que sufrió todo.
El dinero y el poder no deberían servir para blindar a maltratadores ni para silenciar a las víctimas. Es indignante que empresas o familias que proyectan una imagen pública intachable, puertas adentro amparen la violencia de género y castiguen el hilo más delgado.
Espero que esto les llegue y sepan que ya todos lo saben...
