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El famoso CAE

Cuando estaba en cuarto, durante los primeros meses de mi último año escolar, mi hermano menor fue diagnosticado con Cáncer etapa 3. Todo nuestro mundo se derrumbó.

Antes de eso, estudiar en la Universidad no era tema, mis papás siempre hablaron que ese era mi regalo por mi esfuerzo y disciplina. Ocurrió lo que le pasa a muchas familias económicamente, todo se fue a la mierda.

A mediados de ese año, 2005 se firmó el decreto del Cae y fue mi salvación. Obtuve un excelente puntaje, pero no lo suficiente para obtener una beca completa. Me hicieron un descuento importante en el arancel y el reto fue Cae.

Se vendieron los autos, se vendieron enseres de la casa, mi mamá con dolor de su corazón vendió un casita en la playa que fue una herencia de su mamá. Y casi casi se vendió hasta la casa en la que vivíamos con tal de salvar a mí hermano. Mis papás si podían importar el pichi de un gato albino del Himalaya lo hicieron y me siento orgullo de eso... 5 años de guerra enfrentó mi hermanito. Batalle esos 5 años igual, entre estudiar, trabajar todos y cada uno de mis días “libres” y no dar problemas a mis padres. Creo que jamás fui a una fiesta en esos años. Egrese, mi hermano se mejoró gracias a Dios y seguí trabajando en lo que pillara, hasta que eventualmente me enchufe totalmente en lo mío. La situación económica familiar era del terror.

Todos hablan pestes del CAE, para mí fue la única opción de entrar a la universidad que quería y estudiar lo que amaba y me sigue moviendo. Estoy clara que los intereses eran altísimo, no hay que ser un erudito en economía para hacer los cálculos; pero gracias a eso hoy soy lo que soy profesionalmente.

Encuentro un sin sentido que una gran mayoría de hoy adultos se quisieran hacer los locos con ese pago, por lo demás si bien la cuotas son infinitas son bajísima. Para viajar, comprar tecnología carísima, ropa de marcas, autos y un sin fin de cosas pueden pero para devolver el préstamos que les dio todo lo que hoy tienen les duele el bolsillo.

Cuando empezó el rumor de la condonación del CAE me trataron 2 veces de tonta, de ingenua por seguir pagando mis cuotas. Hoy están embargando a todos que intentaron hacerse los VIVOS. Sé que hay situaciones para evaluar, pero el que es responsable siempre paga. Hoy pegan el grito en el cielo y se sienten “estafados” cuando los estafadores son ellos. En estos momentos trabajo en 2 lugares y en ambos lugares a varios colegas ya les embargaron de sus cuentas corrientes, todos ganando muchísimo más de 3 palos, por antigüedad y bonos. Hay que ser cara dura incluso para enojarse, andaban buscando abogados para anular los cobros.

Sé que a varios le caerá mal mi confesión, a mis colegas les molesta mi pensamiento. Pero esos mismos, los que más alegan trabajan conmigo en el hospital y se llevan hasta los insumos para la casa y me enerva. En la clínica te pillan y te vas de patitas a la calle. Es más, hace años por casualidad buscando un baño entre a una habitación con 2 camas y adivinen de donde eran los cobertores.

Aquí para mí hay dos lecciones que aprender:

1. Contraten un seguro para cáncer y enfermedades catastróficas.
2. Paguen sus compromisos, lo que son hoy profesionalmente fue gracias a esa oportunidad.



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