El tipico cuñado.
Con mi marido trabajamos los dos y cada uno tiene su vehículo.
Mi familia vive lejos y la verdad somos muy pocos y no nos vemos casi, mi papá me tuvo de soltero, mi mamá murió y soy hija única.
La familia de él tampoco son muy apegados pero si derrepente de pedir favores.
Hace un tiempo pasó su hermano que andaba súper urgido y que mi marido le preste su auto, pero mi marido no estaba y pidió el mío, uno marca Jeep, se supone por tres horas y nunca fueron tres horas, volvió mi vehículo al otro día sin combustible y a los días con un ruido raro.
Lo llevé a un mecánico y tenía un golpe en la rueda, una rotura que el cambio y ajuste salió 150, le dije a mi marido y quedamos de acuerdo de no cobrar y no volver a cobrar, el gps del vehículo tiró hasta el cajón del maipo y el otro ni pregunto ni llamaba ni nada.
Pasaron dos meses y otra vez llegó a casa con su urgencia, y ahí estábamos los dos. Mi marido le dijo no por lo que había pasado anteriormente y con boleta incluida. El pastel llamó a toda su familia se hizo la victima y ahora todos nos andan pelando. Mi marido la hizo corta el que quiere nos habla, mi suegra y suegro dijeron que yo había provocado la falla como venía del campo no sabía de vehículos, ja ja ja mi mamá tenía un auto para ella y uno para mi desde los 18. Y ellos cuando llegue no tenían ni uno estacionado afuera.
Nos salió un traslado al sur, por allá iremos y lo más seguro nos quedemos porque incluso con nuestros dos hijos mi marido sigue pagándole los servicios básicos, y trabajando bien en la carrera que yo le ayude a pagar.
Es bien flaite y penca el santiaguino promedio...
