Todo pasa...
Cuando llegué a la familia de mi marido mis suegros tuvieron distintas bienvenidas.
Mi suegro amoroso, mi suegra denigrante y eso que yo trabajaba, he trabajado siempre.
Tengo 2 cuñadas, a pesar que nunca viví ni con suegras ni con ellas, arrendamos y después tuvimos nuestra casa... siempre se unieron las dos junto a mi suegra para hacerme la mala onda y de gratis, yo siempre hice silencio y no las pesqué nomás.
Pasaron años cada quien tuvo sus hijos, nosotros sólo uno y nunca jamás la molesté a mi suegra para nos cuide al hijo, en cambio mis cuñadas con dos cada uno esa casa parecía guardería.
Ahora mi suegro ya partió hace años, mi suegra se enfermó, las hijitas le hacen la vuelta... Mi marido la cuida y le compra cosas, y a mi me parece perfecto.
Pero yo no, siempre la he tratado con educación, ella hace el olvido permanente de cada pesadez, intento de humillación porque nunca me dejé, a mi hijo ni un juguete pero a los otros nietos hasta coches... cuánto debe dolerle la indolencia de sus hijas.
Hace unas semanas vive con nosotros tiene un cancer terminal, le buscamos quien la cuide día y noche, me mira con cara de rabia y lo noto porque seguro esperaba que le limpie la nica, ni agradece que esas atenciones salen del bolsillo de los dos y yo gano más que su hijo ...
Las hijas vienen comen, ya con hijos adolescentes dejan pelada la despensa, yo dejo porque nada dura para siempre, mi marido está chato nomás y me dice que no importa, cuando su mamá no esté, corta todo.
La propiedad de mis suegros tiene dos casas, las hijitas se quedaron con a una, obvio que mi marido no lo tomaron en cuenta, y le pedí que por favor no impugne la venta porque es mejor así, conciencia tranquila nomás, además no nos falta nada.
A mi hijo nunca le he dicho nada malo de su abuela, el va y se acuesta con ella, le lee, quiero que ls disfrute aunque sea ahora y tenga un recuerdo dulce de ella porque antes no la veía mucho por sus malos modales.
Las vueltas de la vida...
