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Un trabajo especial

Necesito desahogarme porque siento que mi corazón está completamente roto.

Cuidé a un adulto mayor durante 12 años, entré a trabajar con él cuando tenía apenas 18 años, y hoy tengo 30, con el tiempo dejó de ser solo mi trabajo... él se convirtió en lo más parecido a un padre que pude tener en mi vida.

Compartimos años enteros de rutinas, conversaciones, silencios y pequeños momentos que hoy daría todo por volver a vivir. Los viernes siempre eran de porotos con riendas, porque eran su comida favorita, y verlo esperarlos con esa felicidad tan sencilla me llenaba el alma.

Extraño incluso esas pequeñas cosas que antes parecían simples, como tener que decirle que se bañara y convencerlo con paciencia para que lo hiciera, extraño insistirle, retarlo con cariño y después verlo sonreír como si supiera que yo solo quería cuidarlo, extraño esos retos por parte de él por qué yo no quería dejar de fumar.

Estuve con él en sus días buenos, en sus días malos, en sus enfermedades, en sus miedos, lo vi apagarse de a poco, y aunque sabía que ese momento llegaría, jamás imaginé cuánto me destruiría.

Sus hijos casi nunca estuvieron, en 12 años lo visitaron muy pocas veces. El día que partió, ninguno estaba ahí yo sí yo sostuve su manito hasta su último suspiro yo fui quien le habló bajito para que no tuviera miedo yo fui quien lo acompañó mientras se iba de este mundo.

A veces intento convencerme de que se fue contento conmigo, en paz, porque siempre me decía que yo había sido muy importante para él. Me aferro a esas palabras para poder seguir, pensando que alcanzó a irse sabiendo cuánto lo quise y cuánto hice por él.

Desde que falleció siento un vacío que no sé explicar, lo extraño todos los días, a veces escucho las canciones que a él le gustaban, esas que tantas veces sonaron mientras compartíamos, y no puedo evitar llorar es como si por un instante volviera a sentirlo cerca.

También me quedé con su perrito viejo, sultán no tuve corazón para dejarlo solo, cada semana lo llevo al cementerio, porque sé cuánto amaba a su dueño, y siento que sultán también lo extraña, a veces lo miro ya viejito y pareciera que sigue esperándolo, como si también sintiera ese vacío inmenso que dejó su ausencia.

Hoy vi a uno de sus hijos lamentándose por no haber estado más tiempo con él, y eso me destrozó aún más... porque ni siquiera estuvo el día en que su padre partió de este mundo.

Siento que una parte de mí se fue con él no sé cómo seguir adelante lo único que hice desde mis 18 años fue cuidarlo, acompañarlo, preocuparme por él ahora nose como empezar.

No sé cómo sanar esta pena solo sé que lo extraño como se extraña a alguien que fue familia de verdad.

Disculpen lo extenso... son las 2 de la mañana y no puedo dormir.

De laboral... ya saben me quedé sin trabajo siempre estuve contratada por las hermanas así que por ahora cobrando mi seguro de cesantía.



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