Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Herida no sé cómo olvidar .

Tengo 41 años, viví con mi madre y mi padre se separaron cuando tenía 4 a 5 años. Mi madre trabajaba y tenía otra hermana lo cual mi otra hermana la cuidaba yo, como siempre se ha hecho, los hermanos cuidando a los otros hermanos-

Luego mi madre se puso a trabajar mi papá se fue, yo quedé como con ese dolor de no tener al papá, mis papás peleaban mucho, mi papá me venía a ver una vez al mes con suerte. Formó otra familia y luego de que formó otra familia me vino a presentar a su otro hijo con el que nunca tuve mucha cercanía porque éramos pequeños.

Con el tiempo él creció con otra familia que era una parte de su madre y mi papá se quedó con ellos, él se fue a vivir afuera y después de 25 años lo volví a ver. El dolor siempre va a estar para mí, porque no viví con un papá pero luego todas esas cosas que yo pas, é los abusos abuso de un tío, la voz de otra persona que no era mi familia y yo aprendí a vivir así.

Después mi madre se casó vivimos con la mamá de la pareja de ella, en su casa y habían más personas adultas, uno de ellos también me agarraba y me quería besuquear mi madre no hacía nada, como que siempre tiene miedo. Luego de eso la suegra me trataba muy mal nos trataba mal a mi hermana y a mí, nos trataba de guachas y nos hacía hacer nuestras necesidades en un tarro. Mientras mi mamá trabajaba, mi padrastro como podía nos ayudaba, hacíamos la tarea.

Despues mi hermana se murió tenía seis meses, murió de una enfermedad grave al cerebro, nos quedamos viviendo ahí muchos años, después mi mamá tuvo otra guagua, también había que cuidarla y en ese entonces yo ya estaba adolescente y ya no quería nada con la guagua, estaba aburrida de cuidar hermanas.

Tenía que hacer el aseo porque mi mamá se perdía, no sabía dónde andaba y mi papá que era mi padrastro silbaba por ahí por acá y había que correr hacer las cosas. Tengo otra hermana que tampoco era muy buena de hacer aseo, me tocaba todo a mí yo me llevaba los gritos los golpes los castigós y todo .

Tenia que cuidar a mi hermana mas chica y yo estaba en la adolescencia en esa epoca conocí a una persona, la veía como muy importante para mí, quedé embarazada, en ese tiempo tenia anorexia, más todo lo que había pasado para atrás, buscando a mi papá, queriendo verlo.

Y con el tema de mi madre que porque había escogido eso y ella le dice que para que nosotros tuviéramos un bienestar que lograr en la vida, más tuve una vida muy muy castigada siempre estábamos castigados, nunca pude nada. Nunca me faltó un plato de comida eso sí se lo agradezco a él, a mi padrastro que hoy en día le digo papá no me faltó comida pero me faltaron otras cosas. Me faltó el cariño Me faltó amor Me faltó comprensión .
Me decían que no me embarazara y todo pero era los adolescentes y quedé embarazada luego de eso mi papá cuando se entero, me hecho de la casa, fui a vivir con otra persona porque el papá de mi hija no respondió después con el tiempo me veía con guata y ahí rrespondio un poco, le dio el apellido a mi hija pero nunca ayudó.

Viví con el papá de mi hija, pero él actuaba como si fuera soltero. Vivía carreteando, saliendo y nunca estaba realmente presente. Yo seguía dándole oportunidades porque pensaba que, como yo crecí sin papá, al menos mi hija sí podía tener uno.

Aguanté muchas cosas: que desapareciera, que no llegara a dormir, que no aportara plata y hasta que sacara dinero mío. Y aun así seguía ahí, intentando mantener una familia.

Cuando a mí me pasaba algo tampoco tenía apoyo. Si estaba enferma o necesitaba ir al médico, tenía que hacerlo sola. Por eso me aferré tanto a mis hijas. Me prometí que nunca las iba a abandonar y que sería mamá y papá para ellas, independiente de lo que dijera la gente.

Con el tiempo conocí a otra persona. Mi hija mayor ya estaba más grande y yo tenía otra hija pequeña. Pero ella nunca aceptó a mi pareja. Sentía que su mamá siempre había estado sola y no quería compartirla con nadie.

Un día incluso me dijo:
“Él o yo”.

Pero yo le respondí que el amor no cambiaba y que podíamos ser una familia todos juntos.


Mi pareja también tenía una hija, casi de la misma edad que la mía. Se llevan solo seis meses y vivimos juntos desde que ambas tenían 11 años. Ahora ya van a cumplir 18. Además, nosotros tuvimos dos hijos en común.

El problema más grande vino cuando mi hija decidió irse de la casa. Según ella, yo nunca entendí su relación con su pololo. Mi pareja, en medio de una discusión, le dijo que si no estaba cómoda podía buscar otro lugar donde vivir. Ella sintió que la echaron y nunca le perdonó eso.
Llevo cinco meses sufriendo su ausencia. La extraño demasiado.

Hace poco vino al cumpleaños de la hija de mi pareja. Compartimos en familia y con amigos. Cuando ya era tarde, le pedí que se quedara a dormir para que no se fuera tan noche, pero ella quería irse con su pololo.

Hace poco vino al cumpleaños de la hija de mi pareja. Compartimos en familia y con amigos. Cuando ya era tarde, le pedí que se quedara a dormir para que no se fuera tan noche, pero ella quería irse con su pololo.

Mi pareja puso reglas dentro de la casa y dijo que no podían dormir juntos en la misma cama. Mi hija se molestó mucho. Me dijo que éramos anticuados y que no respetábamos su relación. Se enojó conmigo y dijo que no volvería más.

Eso me dolió profundamente.

Ella tiene 18 años y ahora vive con la familia de su pareja. Me dice que no quiere molestarme ni con plata ni con nada, y que tiene derecho a vivir su vida. Yo entiendo eso, pero igual me duele. Yo quería que terminara sus estudios, que aprovechara la gratuidad y tuviera más oportunidades que yo.

A veces no sé qué pensar ni qué hacer. Solo quiero reflexionar y entender cómo acercarme nuevamente a ella, porque ahora me habla muy poco.

Además, también me preocupa la hija de mi pareja. Tiene 18 años, autismo y está repitiendo cuarto medio. A veces la veo muy perdida, como si todavía fuera una niña pequeña. Se refugia mucho en internet y los juegos. Yo trato de ayudarla y orientarla, pero siento que no logro llegar a ella. Pero si tú le enseñas otra cosa no aprende, aparte se quiere sacar su nombre y el apellido de la madre

No sé como verlo si un niño pequeño de 10 o 11 años o aceptar eso que quiere, por qué tiene 18 años y que hacer con todo esto.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.