Interminables procesos.
Volví a Chile hace poco, después de vivir en España mientras me especializaba en mi profesión. Desde que regresé he postulado a múltiples vacantes laborales y aunque llego a la última etapa e incluso con los mejores puntajes, hasta el día de hoy no he sido seleccionada.
Actualmente trabajo de manera independiente, con todas las dificultades que ello implica: hay periodos que llegan clientes y otros en que no hay nada. A eso se suma que muchos colegas, por la desesperación de mantener a sus familias y cubrir sus gastos, cobran valores que ni siquiera alcanzan a cubrir el costo de trabajo invertido, deteriorando más la profesión
En Empleos públicos, algunas de las razones por las que me han dejado fuera resultan difíciles de entender. En mas de una ocasión me han señalado como inconveniente no residir en la ciudad de postulación, aún manifestando expresamente mi total disponibilidad para trasladarme. Qué lógica tiene descartar profesionales capacitados por ese motivo?
Y luego está el interminable envío de postulaciones a concursos donde pese a cumplir con el perfil requerido declaran desierto el concurso. Es inevitable preguntarse si con este gobierno aumentaron aún más los nombramientos a dedo.
Resulta desalentador ver sueldos bajos y un sistema donde, muchas veces, pareciera dar lo mismo lo calificado, preparado o sobresaliente que seas, porque si no eres amigo, cercano o familiar de quien toma la decisión, terminas quedando fuera. Y es una lástima, porque constantemente se habla de la falta de profesionales especializados, pero cuando llegan terminan perdiendo muchas veces contra personas que ni siquiera cuentan con especialización.
A veces no puedo evitar pensar que quizás debí quedarme en España. Tal vez no estaba ejerciendo un trabajo profesional, pero al menos tenía trabajo.
