A veces uno no valora lo que tiene.
El año pasado trabajaba en una gran empresa, si bien el trabajo no era perfecto, me gustaba harto y tenía buenos desafíos. El problema? Muy lejos de mi casa y me gastaba casi la mitad del sueldo en TAG y bencina (ir en transporte era imposible porque en mi casa no hay transporte público), ya que vivo en un sector rural de la RM, casi a 80 km del centro de Stgo y a mi trabajo en el sector oriente de Stgo, 100 km aprox. Distancia que en las mañanas se recorría aprox en 3 horas debido a los tacos que se hacen en la carretera entrando a la capital. Lo que se traducía en un viaje diario de 6 hrs. Un día, a fines del año pasado, recibí una oferta laboral para una empresa mediana, rural. Está ubicada a 35 km de mi casa y mi demora diaria bajaría de 6 hrs a 1,5 hrs diarias. Además me pagarían un poco más que en la gran empresa, ahorraría tiempo y dinero en TAG y bencina... Soñado! Participé del proceso y me fue bien, me llamaron para enviarme la carta oferta y después de pensarlo acepté.
Con tristeza renuncié a mi trabajo en la gran empresa, pero feliz de tener una nueva oportunidad que me permitiría tener más tiempo para mí familia y un poco más de dinero para disfrutar.
Ahora ya llevo casi 3 meses en la nueva empresa, totalmente arrepentida y frustrada, queriendo salir arrancando. No era nada de lo que me habían vendido. El sueldo corresponde, pero ningún beneficio de los que me habían prometido existe. Mi jefe es lo peor en jefe que he conocido. Es una muy mala persona, capaz de vender hasta la mamá con tal de brillar él. La empresa desordenada a morir e incumple cosas básicas legales.
Hace poco ocurrió un incidente grave y esto destapó aún más el desorden que tienen y lo peor es que exigen como si todo lo que se hiciera fuera magia.
Ya me estoy enfermando, no duermo bien, mi pelo se cae, estoy estresada a mil. Si llego más temprano a casa, pero sin duda, estoy totalmente arrepentida.
No todo lo que brilla, es oro, aunque supuestamente sea mejor.
