Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Mi motor de vida.

Recuerdo con algo de tristeza y rabia el como me sentía cuando, ya varios años atrás, me enjuiciaban o me daban por caso perdido por tener 2 hijos a mis 23 años. Mis amigas siempre deslizaban la idea de que me había cagado la vida, sobre todo por escoger un 0 a la izquierda como padre de mis hijos. Lloré, sufrí y me saqué la chucha trabajando y estudiando.. No había día en que no viviera estresada pensando de donde sacaría plata pa las colaciones o pa renovar zapatillas a mis criaturas.

Sufrí la soledad de ser madre joven, de que mis amigas ni familiares me visitaran y mucho menos me invitaran a panoramas porque siempre decía que no. La soledad de no poder tener una pareja por tener “cachitos” que corrían y gritaban de aquí para allá. Fue muy difícil en verdad. Pero la vida me sonrió y me puso buenas oportundades en el camino, encontré un buen trabajo, compré una casa, con los años encontré a quien sería el amor de mi vida.

Hoy, a mis 41 años, escribo esto dos días antes de irme a Cancún de vacaciones con mi pareja y unos amigos y me entró la nostalgia de recordar esos días en que no tenía plata para comprarme una casaca y andaba cagada de frio toda empapada en invierno.

Y también recuerdo a mis amigas, a algunas les va bien, a otras no tanto. Algunas están empezando recién a criar y les queda un montón aún. Otras ya no tuvieron hijos, pero al final del día, todas llegamos al mismo punto, algunas con más, otras con menos.

Fue muy duro y difícil, pero el tiempo pasó rápido y sin mis dos ya no tan pequeñas criaturas nada de esto hubiese sido posible. Fueron el motor y la razón para secarme las lágrimas y seguir estudiando día tras día.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.