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Del cielo al infierno

Hace unos años conocí a una persona muy especial para mí en ese momento. Comenzamos una relación después de un mes de estar conociéndonos. Ella tenía un hijo pequeño mientras que yo ya tenía a mis hijos más grandes. También había una diferencia de edad de 9 años. Después de un tiempo decidimos casarnos. A medida que se acercaba la fecha habían muchas tensiones que asocié a los nervios de lo que significaba, sin embargo después del matrimonio lo que esperaba que fuese un paraiso se convirtió de a poco en un infierno. Ella era muy celosa y empezó a mostrar la cara más fea de su carácter. Me sentía mal en esa relación, empecé a ser víctima de violencia psicológica e incluso me golpeó 1 vez, e incluso me ponía trabas para ver a mis hijos. Para uno, como hombre, es difícil reconocer y buscar ayuda en esa situación. Estaba como una langosta cuando se cocina y no se da cuenta mientras se calienta el agua. Estaba realmente mal y me sentía más a gusto en mi trabajo que en la casa.

Un día pasó una situación en el trabajo que no fue tan grave pero hizo que me pusiese a llorar ahí mismo. Ese fue un llamado de atención de mi subconsciente, me di cuenta de ello, todo era por lo que pasaba en mi relación de pareja y el guardarlo hacía que ya estuviera a punto de reventar. Abrí los ojos, ya no la amaba, no quería seguir con ella. Unos días después la pillé tranquila y le dije lo que sentía, que no quería que eso avanzara hasta el punto en que no lo pusiésemos parar. La solté, ella aceptó y terminamos la relación. Ese día sentí que mi vida volvía. Nunca me había sentido tan bien al terminar una relación y hasta me sentí feliz e incluso fui capaz de dar vuelta la página demasiado rápido según yo.

Cuando pasó esto sucedió que las personas que me rodeaban me comenzaron a decir lo que pensaban de ella y todas councidían en que nunca les gustó ni les cayó bien, pero que por respeto a mí nunca me lo dijeron. Bueno, la cosa es que pasó el tiempo, ya empezamos los trámites del divorcio y ya mi vida tiene otra alegría, otra energía y color. Encontré a una mujer completamente distinta que me apaña en todas y que en ningún momento me ha decepcionado. La vida da nuevas oportunidades y también aprendizajes.



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