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No dejan de ser animalitos.

Respecto a la confesión #82633

Escribo esto desde el anonimato, porque hoy en día parece que cuestionar a los “perrhijos” es peor que cualquier pecado capital.
¿En qué momento los perros y gatos pasaron de ser animales de compañía, guardianes o controladores de plagas, a convertirse en seres prácticamente sagrados? Porque una cosa es quererlos, y otra muy distinta es ponerlos en un pedestal inamovible.

Y no, antes de que empiecen a cuestionarlo; sí me gustan los animales. Tengo perro, gatos y hasta un conejo. Bien cuidados, con sus controles al día y todo como corresponde. O sea, amor sí… pero con cerebro también po.
Ahora, mi duda existencial: ¿en qué momento se volvió normal querer meter perros en la oficina? ¿De verdad nadie ve lo absurdo de imponer tu mascota en un espacio compartido? No todos quieren trabajar con un animal al lado, que bota pelos, jadea y se pedorrea; eso debería ser igual de válido o es muy tonto lo que estoy diciendo?
Porque recordatorio amistoso: sigue siendo un animal. Tiene emociones, sí, pero también estrés, reacciones y límites. Un perro encerrado en una oficina no necesariamente está “feliz acompañando a su humano”, muchas veces está incómodo, ansioso o simplemente fuera de lugar. Y claro, si reacciona (porque sorpresa, los animales reaccionan), la culpa mágicamente es del humano que “lo provocó”. Y de responsabilisarse de él, nada.

Después viene la joyita: “es que es mi apoyo emocional”. Buscaré un problema real. A ver… hay casos reales y necesarios, como los perros guía de los ciegos , totalmente válido. Que claramente no están en esta crítica. Pero usar ese argumento para llevar a tu perro a todas partes, amiga, eso no es terapia.
Y ya que estamos: hablemos de los que meten a sus perros o gatos a la cama. Sí, dije lo que dije. Cada uno con su vida, pero tampoco finjamos que es lo más normal del mundo meter a un animalito sucio a la cama y fingir que nada pasa.

El punto no es odiar a los animales. Es dejar de perder el sentido común. Querer a tus mascotas está perfecto. Humanizarlas, imponerlas y ponerlas por sobre el resto… no tanto.
Pero bueno, mejor lo dejo hasta aquí antes de que me funen por decir lo que muchos pensamos.



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