No todo es 50 y 50.
He leído algunas confesiones relativas a Tinder y al 50/50, por lo que quiero contar una experiencia que me ocurrió hace algunos años.-
Poco antes de Pandemia, me había separado, vivía sólo, y se me ocurrió descargar una aplicación de citas, no erán las típicas, sino que era una mas pequeña, mas reservada, donde la mujer iniciaba la conversación.
Esta vez, inicie una conversación con una mujer de unos 45, yo de unos 46 en esa época, nos fuimos conociendo. Ella de Santiago y yo vivía a dos horas de la capital. Ella una mujer profesional, con cultura, tenía dos hijos grandes, que estudiaban en el extranjero, divorciada hace años.
Ya bien conversados y con alta confianza, hablando todos los días, le comentó que por trabajo debía ir a Santiago, quedamos ir a tomar un cafe, cerca de su trabajo. No teníamos mucho tiempo. y fue muy entretenido, ese mismo día, quedamos en almorzar el sábado que venía, volviendo a Santiago.
Seguíamos hablando todos los días.
El día sábado, nos encontramos y no paramos de reir, miradas complices, todo muy buena onda. Llegó el momento de pagar el almuerzo, pedí la cuenta, la pagué, siendo para mi, lo mas normal del mundo.
Luego, de almorzar, fuimos a caminar por allí, sin rumbo, y ella tocó el tema del pago del almuerzo, le llamó la atención el hecho de que lo pagué y no fue un momento incomodó, sino algo natural, me contó que varias veces, le tocó momentos incomodos al momento de pagar la cuenta.
Hoy estamos juntos como pareja y en nuestra relación ella me ha invitado viajes, vacaciones, cosa que yo también he hecho. No es tema el quien paga.
Ahora creo que importa que ambos somos profesionales, tenemos buenos ingresos y tenemso nuestra vida resuelta.
