Pasando el duelo
Acabo de perder a mi padre, era un hombre muy fuerte, trabajador, se valía por si solo, nunca le entraban balas, de esos criados en el campo y bien alimentados, todo bien hasta que el año pasado sufrió una caída y eso lo llevó a quedar netamente postrado, cayó en una depresión porque ya no podía hacer sus cosas que hacía antes, caminaba, sembraba, cosechaba, bailaba y tocaba su acordeón, anteriormente cuando se me fue mi madre el 2021 me lo quise traer conmigo porque nadie vería por él pero no quiso salir de su zona y tampoco no quiso irse con ninguno de mis hermanos, lo terminó por cuidar una de mis sobrinas, a la cual yo le di todo mi poder y autorización en caso de cualquier situación que lo ameritara y le estoy muy agradecida porque fue la que junto con mis otros sobrinos me lo cuidaron hasta sus últimos días, éramos 7 hermanos y quedamos 4, los otros 3 partieron mucho antes que mis padres, soy oriunda de Osorno y llegamos a Concepcion hace alrededor de 40 años con mi esposo y mis hijas mayores que estaban pequeñitas en aquel entonces y acá nos quedamos, pero tampoco nunca me olvido de mi familia ni de mis raíces, siempre voy cada cierto tiempo a mi natal Osorno a ver a los míos y ahora con mayor razón como agradecimiento por haber cuidado de mi viejito.
Viajamos todos los míos (mi esposo, mis hijas y uno de mis yernos) a darle el último adiós a mi viejito, excepto mi hijo menor que prefirió quedarse trabajando en lugar de ir a acompañarme y fui yo la que quedé como chaleco de mono ante toda la familia porque estaban todos y fue el único nieto ausente, se me cayó la cara de vergüenza cuando me empezaron a recriminar por qué no estuvo y les tuve que decir nomás que tuvo que trabajar y no le dieron permiso, cuando en realidad no le nació ir porque no se siente grato con nadie de mi familia en Osorno, tampoco no le costaba nada pedir unos días de permiso en su pega, le pedí que fuera a acompañarme en ese momento pero no hubo caso, es muy malas pulgas y llevado a su idea, yo también cuando el era más niño lo llevaba siempre conmigo a Osorno para integrarlo con mi familia de allá y se relacionara con sus parientes pero no sirvió de mucho, hasta que cumplió los 15 ya no quiso ir más para Osorno, tiene problemas de control de la ira, no sabe compartir, no sabe aguantar una broma de ningún tipo, siempre reacciona con garabatos, con mal humor o con querer pegarle a quien le tire una talla, y más de una vez yo me he llevado los malos ratos por sus actitudes, es muy cumplidor en su pega como cuidador en una garita de micros, nunca se pega la falla a menos sue se sienta mal, me aporta sagradamente todos los meses y trabaja exclusivamente de noche porque le gusta trabajar solo y con su mal genio no es para tratar con gente, si hacemos algo para compartir en familia nunca contamos con el porque se termina por enojar, se manda cambiar ó se va a trabajar más temprano de lo habitual, tampoco no tiene ningún amigo, no sale a divertirse, no conoce ninguna cabra para que le haga la vida más grata, lo único que le gusta es esa música pesada con sonajera de tarros que no entiendo lo que cantan, mi esposo nunca le dice nada porque siempre le ha dado en el favor, lo ha dejado ser y lo ha consentido mientras que yo era lo contrario, lo castigaba, lo retaba y le daba uno que otro coscacho por desobediente pero él ligerito le levantaba el castigo y después me retaba a mi, a sus hermanas también las manda a la punta del cerro, las ignora y no comparte con ellas, lleva tiempo siendo así y ya no va a entender, también estoy pasando el duelo por mi viejito.
