Lo barato y lo caro...
Decidí comenzar a ir en micro al trabajo para ahorrar... Llevo dos días y la experiencia no ha sido muy buena.
Soy de Concepción y hoy, durante el trayecto de la mañana, me senté al lado de una mujer que iba cortándose las uñas dentro del transporte. Al darme cuenta, la miré fijamente con ojos inquisidores; como no reaccionó, le hablé y le señalé que no correspondía hacerlo en ese espacio, ya que los residuos saltaban y caían en cualquier dirección. Afortunadamente, ante mi comentario, reaccionó bien, terminó con su 'manicure' y me pidió disculpas.
Más tarde, de regreso a casa, las condiciones tampoco fueron agradables. Por un lado, había olores muy fuertes como a pata, poto, axila, peo... en fin, que incluso me provocaron ganas de vomitar. Por otro, aunque iba sentada, un estudiante universitario con una mochila a cuesta lista para irse de campamento por lo cargado que iba, la movía constantemente con cada frenada, golpeándome más de una vez en la cara, por lo que mi meditación o desdoblamiento astral se vio interrumpido. Tuve que preguntarle amablemente y con mi mejor cara si quería que se la llevara para que se despavilara de que debía acomodarla, lo que finalmente hizo.
En resumen, estoy reconsiderando seriamente si realmente vale la pena el ahorro frente a este tipo de experiencias...
