El mundo de ahora..
Soy profesora, tengo ya varios años de experiencia, y este año me tocó un colegio de esos con 40-45 niños por sala. Obvio ha sido un desafío.
El día de hoy entré a un curso, saludé, puse la fecha, lo de siempre, y al ir a poner mi PC en la mesa del profesor y conectarlo para proyectar, me di cuenta de que no podía pasar! Estaban las mesas de los primeros niños, y la mesa del profesor pegada a la de ellos, no podía pasar hacia atrás para conectar el cable. Le dije a los niños que se movieran y me hicieran espacio, pero no podían. Miro para atrás la fila y realmente no había espacio! Los niños de los ultimos puestos con sus espaldas pegadas a la pared. Tuve que sacar la mesa de ahí y ponerla más hacia la pizarra, si me hubiese sentado obvio hubiese tapado, pero lo importante era conectar el PC.
Mientras los niños resolvían ejercicios me voy paseando por la sala y me doy cuenta de lo hacinados que viven estos niños, todo el día ahí, y sin espacio. Muchas loncheras y mochilas en los pasillos porque realmente no había más espacio para dejarlas detrás de sus sillas. Me fui fijando y muchos tienen mochilas y loncheras grandes, y se entiende porque tienen jornada completa, tienen que llevar hartos libros, cuadernos y comida. Voy revisando cuadernos y un niño espera que yo salga del pasillo para ir a botar un papel, porque no cabiamos los dos. Durante el día me voy fijando y eso me pasa en todas las salas, no me había dado ni cuenta, pero es increíble lo hacinados que están. Y ni siquiera tienen locker. Les juro que me fui triste a la casa, pensando en que los niños pasan todo el día ahí, y ni siquiera tienen espacio para poner su lonchera, teniendo que dejarla en el pasillo donde es un peligro.
Me puse a pensar que en un futuro un requerimiento para todos los profes será ser flaquitos para caber en los pasillos, como las azafatas. Yo creo que hasta una persona privada de libertad vive mejor, tiene una celda chica pero comparte su espacio con una o dos personas, no con 45. Y nos piden que hagamos pausas activas, imagínense en ese espacio reducido un niño levanta la mano y ya le pega a otro.
