Jefe enamorado...
Trabajo en esta empresa hace dos años. Al principio todo era normal, incluso me sentía afortunada por tener un buen ambiente laboral. Mi jefe siempre fue amable, cercano, de esos que preguntan cómo estás y te apoyan cuando tienes problemas. Pero con el tiempo, esa cercanía empezó a incomodarme.
Primero fueron comentarios “inofensivos”: que me veía bien, que siempre llegaba arreglada, que destacaba entre el resto. Después vinieron los mensajes fuera del horario laboral, supuestamente por temas de trabajo, pero que terminaban en conversaciones personales. Yo trataba de mantener todo en lo profesional, pero él insistía.
Un día me pidió que me quedara después de la jornada para 'revisar unos pendientes'. No había nada urgente. Ahí fue cuando cruzó una línea. Empezó a hablar de lo bien que trabajábamos juntos, de que había una 'conexión', y luego insinuó que podríamos salir a tomar algo 'como adultos'.
Me sentí paralizada. No supe qué decir en ese momento. Solo atiné a inventar una excusa e irme.
Desde entonces, todo cambió. En reuniones me mira distinto. Me escribe más seguido. Yo intento mantener distancia, pero es difícil cuando es tu jefe directo. No quiero perder mi trabajo, pero tampoco quiero seguir sintiéndome así.
No es una situación abierta ni explícita, pero está ahí, constante, incómoda. Y lo peor es que me hace dudar: si digo algo, ¿me creerán? ¿o pensarán que exagero?
