Ojo con las estafas
Quiero advertir a todos los que están buscando pega, especialmente a los jóvenes que recién empiezan: tengan mucho cuidado con las estafas, porque hoy en día están a la orden del día.
Debería existir una ley pareja sobre la privacidad de datos en el reclutamiento. El problema es que, si uno se pone estricto o 'pesado' cuidando su información, los reclutadores simplemente te mandan a la punta del cerro. He leído muchos consejos que dicen: 'No pongas tu dirección, ni el RUT, ni la foto en el PDF por el tema de los sistemas ATS', pero la realidad es que muchos reclutadores descartan tu CV de inmediato si no ven esos datos.
Al postular, te piden de todo: RUT, correo y nombre completo. Pero lo más peligroso es cuando te piden el número de documento de la cédula de identidad. ¡Hay gente que publica su carnet completo sin tapar nada! Con ese número te pueden hacer mil malabares y estafas. No hay que confiar en nadie.
Muchos reclutadores parecen máquinas de recopilar información. No me extrañaría que después vendan esas bases de datos a estafadores; total, nadie se hace responsable, ya sea en procesos virtuales o físicos. Si un reclutador se pone insistente con el número de serie de tu carnet 'por protocolo de la empresa', en buen chileno: desconfía y mándalo a la xuxa. Uno no puede ir entregando todo así como así. Lamentablemente, si te cuidas, ellos te etiquetan de 'conflictivo' y no te pescan más para el proceso.
Los reclutadores deberían ser los primeros en transparentar quiénes son ellos, para quién trabajan y usar correos institucionales de verdad.
Les cuento por experiencia: fui a la OMIL y me pidieron el carnet. Yo tenía el número de documento tapado con una huincha y me dijeron que así no servía, que tenía que mostrarlo. Les paré el carro ahí mismo y, obviamente, me cancelaron la postulación.
Mucho ojo, mi gente. La necesidad es grande, pero no dejen que les roben la identidad por una postulación que quizás ni existe.
