Pagando por amor.
Siguiendo con las confesiones de cariñosas, llevo un año soltero, y como no tengo hijos, “curiosamente “ me sobre plata a fin de mes, así que me anime y encargué una a domicilio, llegó una joven (para mi, que tengo 42) de unos 30 años, muy educada y con buena disposición, tiramos, como tenía que salir la fui a dejar y fuimos conversando.
Mi conclusión es que son las mujeres las que rebajan a las cariñosas a objetos, para mí fue una experiencia agradable, la profesional era sorprendentemente culta, yo la verdad esperaba a algo así como totalmente opuesto, mi prejuicio se fue a la chucha, lo otro que me llamó la atención es que usaba menos filtro en las fotos que cualquier Tinder promedio.
En resumen, no es para hacerla todos los días, ni lo convertiría en un hábito, pero la experiencia extra sexual fue mucho más agradable que la de salir en una cita con una amargada con una lista de requisitos, y la experiencia s2xual, nah po, infinitamente más agradable que con la ranita parada promedio, la comadre es profesional, y se nota por cómo cuida su cuerpo y principalmente en cómo lo usa... por algo se gana la vida en eso y puedo entender por qué más hombres además de mí están dispuestos a pagarle jajaja...
Ahora, obvio hay que luchar con el asquito, pero una mina promedio se ha echado más de 15 wnes en su vida fácil, y la verdad desde 10 a infinito, la wea es casi lo mismo: mejor no pensar en eso.
Ahora para las genios que me digan que sin plata no me daría bola, la verdad es cierto, pero es que con las no cariñosa es igual, con la diferencia que está tenía un monto concreto, mucho más abordable que la lista eterna de requisitos económicos que hay que cumplir para follar, paradójicamente, “gratis”...
Para ponerlo en números, me tomé algo en la comodidad de mi casa con una chica guapa y divertida, tiramos y me costó 50 lucas más un Uber y una manejada .
En mi última cita gasté más de 100 entre Restaurant y motel, y la verdad que el nivel educacional de ambas era similar...
