El dia de la marmota
Marzo arrancó con salas llenas y nuestra vocación intacta, pero arrastramos una deuda silenciosa que nos tiene en ascuas.
A los trabajadores de colegios subvencionados aún nos deben el aguinaldo de Navidad, el bono de vacaciones y el de término de conflicto de 2025.
Es desgastante iniciar el año escolar con el bolsillo castigado simplemente porque los trámites y el papeleo administrativo avanzan a paso de tortuga.
La vocación no paga las cuentas; merecemos que nuestro esfuerzo se respete y que los pagos lleguen cuando corresponden.
