Juegos del hambre comerciales...
Trabajo en un supermercado grande y odio esta semana con mi alma. Cuando arranca Viña, la gente muta. Pasan del modo 'vacaciones relajadas' al modo 'histeria escolar'. Escuchar a los clientes comentar en los pasillos quién se llevó la gaviota de plata anoche, mientras se pelean a codazos por la última caja de lápices de colores, es mi pesadilla de todos los años. El festival marca el inicio de los Juegos del Hambre comerciales.
