El trauma musical
Escuchar la cortina musical del Festival de Viña me da síntomas de infarto, lo digo en serio. Para algunos es fiesta, pero para mí es la alarma del fin del mundo. Esa trompetita maldita significa que se acabó febrero, que hay que volver a la pega, que se vienen los tacos y que el verano se murió. Escucho el 'Viña tiene festival' de fondo y me dan ganas de hacerme bolita y llorar en un rincón.
