El delivery feliz
Todos en internet andan peleando por si la Gala estuvo buena, mala o fome, y yo acá solo quiero dar las gracias. Trabajo haciendo delivery en moto y anoche me forré. Como todo el mundo estaba pegado a la tele pelando los vestidos y nadie quiso cocinar, la aplicación no paró de sonar. Repartí hamburguesas, pizzas y sushi desde las 9 de la noche hasta casi las 2 de la mañana.
Por mí, que hagan una alfombra roja todos los fines de semana, me salvaron la cuota del arriendo...
