Nuestros adolescentes..
Me preocupa profundamente cómo las pantallas están moldeando la identidad de nuestros niños con fenómenos como el de los therians. Como psicóloga infantil, veo que esto no es un simple juego de disfraces; es el síntoma de una generación que, saturada de internet y redes sociales, está buscando escapar de una realidad que les queda grande o les duele.
Al abusar de la tecnología, muchos adolescentes terminan desconectándose de su propia humanidad y de sus vínculos reales para refugiarse en identidades digitales que los algoritmos les venden como una salida. Es alarmante que, en lugar de aprender a habitar su propio cuerpo y su entorno, el sistema los empuje a buscar quiénes son en comunidades virtuales que validan la desociación.
No podemos seguir dejando que el celular sea el refugio emocional de nuestros hijos, porque mientras ellos se pierden en este mundo animal y digital, están perdiendo el contacto con la realidad que necesitan para crecer sanos.
