Zona de guerra
Trabajo haciendo aseo en un motel y solo quiero decirles una cosa: COCHINOS.
Entrar a las habitaciones hoy en la mañana fue como entrar a Vietnam. Encontré de todo: ropa interior olvidada, disfraces rotos, plumavit de los osos por todos lados y lo peor... los malditos pétalos de rosa.
Se ven bonitos en la cama, sí, pero sacarlos cuando están pegados con champaña seca y fluidos varios es una tortura. Mis respetos a los que lo dieron todo anoche, pero por favor, la próxima vez tírenlos a la basura antes de irse.
