La billetera en la UCI
Confieso que me desperté con el peor dolor de guata del mundo, y no fue por la comida. Fue por abrir la aplicación del banco.
Entre la cena 'romántica' con sobreprecio, el Uber tarifa dinámica, las flores que costaban un ojo de la cara y el 'telmo' (ustedes saben) para cerrar la noche, me pitié la mitad del sueldo en 6 horas.
Ahora estoy aquí, tomando té pelado y mirando el techo, pensando en que el amor es muy lindo, pero pucha que sale caro mantener la llama viva en febrero. Se viene dieta de fideos hasta marzo.
