El escáner mental
Hoy domingo salí a comprar pan temprano y me crucé con varias parejas caminando lento, medios chascones y con cara de 'no dormimos nada'.
No puedo evitarlo, los miro y me paso el rollo completo de la tremenda noche que tuvieron. Veo a la mina con el maquillaje corrido y al compadre con una sonrisa de oreja a oreja, caminando medio chueco, y pienso: 'Estos dos anoche no dejaron títere con cabeza'.
Es chistoso verlos ahora, tratando de parecer gente decente y civilizada en la calle, comprando bebida y aspirina, cuando se nota a kilómetros que hace unas horas estaban en una maratón olímpica de cuerpos, sudor y gemidos. Los delatan las ojeras y esa caminata de 'vaquero' que no se la saca nadie. Ídolos.
