La masacre de las tostadas
Confieso que quise dármelas de 'MasterChef Romántico' hoy. Me levanté a las 7 AM sigilosamente para prepararle el desayuno a la cama a mi polola: jugo natural, tostadas francesas, café de grano, todo el show.
El problema es que soy un inútil en la cocina. Se me quemó el pan, se me dio vuelta el jugo en la bandeja y, por tratar de salvarlo, boté la taza de café al suelo. El ruido despertó a mi polola, que entró a la cocina y me encontró en calzoncillos, trapeando café hirviendo y con la cocina llena de humo.
'Feliz día, mi amor', le dije con dignidad. Terminamos comiendo pan con mantequilla y riéndonos del desastre. La intención es lo que cuenta, dicen.
