Tengo una confesión vintage...
Hace muchos años atrás, más de un cuarto de siglo trabajé en uno de los mejores lugares de la cultura pop en los 90.
Blockbuster Video.
Me mandaban a distintas tiendas. Cuando llevaba 2 semanas mi corazón virginal se enamoró de la compañera más linda que mis ojos sanos e inocentes habían visto.
Fue tanta la pasión que sentí que antes del primer mes la doncella me hizo debutar en las artes amatorias llevándome de la mano experta por ese bello jardín. En mi inocencia yo pensaba que era el amor de mi vida, que me casaría y formaría la familia más linda de Chile, al punto que para el año nuevo del 2000 le pediría matrimonio justo a las 12 de la noche en el momento del beso de amor eterno mezclado con el abrazo de año, siglo y milenio nuevo. Pero todo cambió drásticamente cuando la desgraciada me dice que no vamos a pasar el año nuevo juntos por qué ella lo viviría con su familia y después tendría una fiesta con todos sus amigos y obviamente yo no estaba considerado en su círculo familiar ni social. Quedé picao picao, pero más triste por qué hasta anillo ya había comprado...
Era tanto mi amor por ella que al llegar las doce una lágrima se me cayó y yo cerré los ojos y le deseé un feliz año nuevo a la distancia en mi mente dibujando un corazón junto a su nombre.
Bueno el tiempo pasó y a los 30 días alguien me comentó que ella había pasado el año nuevo con sus amigos y se comió a su ex de toda la vida...
Mi corazón se partió en mil pedazos al ver que el amor de mi vida me había puesto los tremendos cachos. Pero pasé de inmediato a la rabia y le juré a mi mismo que no volvería a derramar ninguna lágrima más por esa marak...
La cosa es que desde ese momento me hice el de las chacras y me quedé ahí haciéndome el Aweboldo mientras empecé a conquistar a la que se me cruzara, me mandaban a una tienda y ahí me metía conquistar la primera que cayera, me las llevaba a lo oscurito, nos íbamos a motelear, a la casa de mi abuelita, a mi casa, a la casa de sus papás. Todo servía, era como un verdadero escolar en la Alameda en esos años, en la horita de colación, me arrancaba a la bodega de cualquiera de las tiendas y entre películas y juegos de Nintendo desataba las pasiones con la que estuviera de turno. Cuando me tocaba trabajar cerca de otras tiendas como Savory, Lomiton, o de otras comidas, les prestaba películas a la que cayera y también le hacía los puntos. Empecé a trabajar haciendo inventarios por todos lados en Blockbuster Video y cuando había una mujer le lanzaba los chitecos si pescaban le dábamos, si no pescaban, todo bien igual.
Qué manera de pasarlo bien en esas tiendas, en la alfombra, en las bodegas, entre las películas estrenos, entre los dulces, nada se salvaba, a veces me preguntaba si Dios me estaba premiando por haber sufrido tremenda traición por qué me salía una tras otra, me creía Leonardo di Caprio en su prime a pesar de que yo era y soy terrible feo Y mientras tanto yo seguía jurándole amor eterno a la vil camboyana de ojos verdes que me traicionó.
Un día alguien se enojó por qué ya me veían con un buen ganado y le fueron con el cuento de que yo andaba disparando para todos lados, la susodicha se sintió ofendida en el honor y me sacó la cresta y media delante de todos y me juró por todas estas cruces al cielo que nunca más volvería a dirigirme la palabra y que ella no podía aguantar esa falta de respeto a su honra...
Lo triste de todo fue que finalmente me despidieron por que muchos jefes de tienda se habían quejado de mi mal comportamiento y de las embarradas que andaba haciendo en todos lados.
No volví a conversar nunca más con el amor de mi vida, solo me la encontré unos 15 años después y estaba con su esposo, sus hijos y se veía que había formado una linda familia, mientras yo andaba viajando por todos lados conociendo gente, portándome bien y mal según la ocasión y generando nuevas aventuras que tal vez más adelante pueda describir.
Ahora lo que reclamo es:
A los jefes que le echaron y truncaron mi carrera en la industria del arriendo de Videos nunca les perdone lo que me hicieron.
Yo sabía que podía ser bueno en ese rubro.
A las niñas que me dieron el sí en todo ese tiempo las recuerdo con mucho cariño a todas y cada una, me hicieron crecer como persona y me enseñaron como debía ser en el arte amatorio, si alguna se sintió utilizada le pido perdón de corazón y espero que al igual que yo la hayan pasado súper bien cuando desataban sus instintos amatorios entre esas góndolas azules con amarillo y esas luces estilo Hollywood. Y por último un mensaje a la marakinwi: A pesar de que me traicionaste y me golpeaste nunca olvidé que fuiste mi primer amor y mi primera vez y sé que te recordaré por siempre con mucho cariño y amor hasta mi último suspiro o hasta que el colesterol me cague el cerebro y me ataque el Alzehimer.
Pd: Mujeres, por favor nunca engañen a sus parejas por que al hacerlo nos encaminan a los hombres a ir hacia la perdición y empezamos a disparar para todos lados, no sé si por orgullo, rencor, por pena o la verdad de puro calientes.
Los quiero a todos. Saludos.
Muchas gracias por leer tan larga historia.
