Amor a 32 grados...
Ojo con los panoramas para este 14, que se nos olvida que es pleno verano.
El año pasado quise dármelas de galán y organicé un picnic romántico en el parque a las 5 de la tarde.
Fue un desastre. Los chocolates se derritieron en la bolsa y parecían barro, el queso sudaba y nosotros terminamos insoportables, pegoteados y peleando por quién se ponía más cerca de la sombra.
Consejo de vida: En febrero, el amor verdadero es tener aire acondicionado. No inventen cosas al aire libre si no quieren terminar divorciados por golpe de calor.
