Un amor lejano
¿Cómo dejo de martirizarme por mi propia estupidez?
En 2022 conocí a alguien que me gustó mucho, pero al mismo tiempo apareció otra persona que, en teoría, era “lo correcto” para mí. Finalmente elegí quedarme con quien encajaba mejor socialmente. Pensé que estaba tomando una decisión inteligente, proyectada hacia el futuro.
La verdad es que esa persona es drogadicta y alcohólica. Tiene uno de esos cargos que supuestamente ganan tres millones, pero todo es más fachada que realidad: habla mucho, promete mucho y no hace nada. Es muy extrovertida, bastante fantoche. Aun así, mi familia la adora. Es ingeniera en informática. Yo soy arquitecto.
La otra persona era distinta: más introvertida, más silenciosa, pero con ella conectaba de verdad. Podíamos hablar durante horas. Tenía una hija. Había algo genuino ahí, algo real. Aun así, elegí pensando “en lo que convenía”.
Hoy estoy agotado. La persona que elegí no logró nada. Todo es fantasía, y el dinero se va en drogas y alcohol. Estoy cansado, frustrado, vacío.
La otra persona nunca se fue de mi cabeza. Pienso en ella todos los días, de forma obsesiva. La stalkeo a diario. Ella se me declaró y yo, como un idiota, me reí de lo que sentía. Le dije que no, que era rara. (Era un poco TEA, y eso, justamente, me gustaba). Estoy seguro de que la herí profundamente.
Después de eso, casi por despecho, empecé a subir fotos con mi pareja, mostrándonos “felices”, como para marcar distancia, como para que no me molestara más. En ese tiempo ella tenía una mype. Hoy la veo firmando contratos, facturando, liderando proyectos. Le va bien.
Hace unos días la vi caminando de la mano con alguien, se la veía feliz. Y lo único que pensé fue: podría haber sido yo. A veces pienso en escribirle... si se soy un idiota y no vale la pena...
