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Personas simples

Trabajo en el cuidado de pacientes terminales en el barrio alto y, en una ocasión, me tocó asistir a una casa muy bonita, pero sin ostentación ni lujos evidentes. Me recibió una familia pequeña: el dueño de casa, un hombre que realizaba las labores del hogar como cocinar y hacer aseo, y sus dos hijos, ambos profesionales, de bajo perfil y trato muy sencillo que incluso se visten como ropa de marca del pueblo.

Por la dinámica que observé —que entre ellos se organizaban para todo y que no había personal de apoyo— asumí, quizás de forma apresurada, que era una familia humilde, muy sencilla, educada, cercana y simple en su forma de vivir y relacionarse. Incluso me llamó la atención lo amables que eran conmigo, que me sirvieran la comida y que todo se diera de manera tan natural.

En una conversación casual, el caballero comentó algo como que 'siempre habían sido los cuatro y nadie más', lo que reforzó aún más esa percepción que yo tenía. Para mí, eran personas sin ostentaciones, con una casa bonita, pero sin una gran situación económica aparente.

Con el tiempo, y desde mi propia curiosidad —esa necesidad humana de querer saber a qué se dedican las personas con las que uno convive laboralmente—, un comentario muy simple de la señora sobre haber vivido en el norte me hizo asociarlo mentalmente a la minería. Más tarde, buscando información, me enteré de que el dueño de casa es un hombre multimillonario, con importantes inversiones en Chile y en el extranjero, principalmente en el rubro minero.

La verdad es que la sorpresa fue enorme. Nunca imaginé que una familia tan sencilla, cercana en el trato y con conversaciones tan simples y cotidianas entre ellos tuviera detrás una realidad económica tan grande. No había autos lujosos, ni demostraciones de riqueza, ni ningún gesto que apuntara a eso.

Esta experiencia me hizo reflexionar profundamente sobre los prejuicios, las apariencias y cómo, muchas veces, asociamos erróneamente la riqueza con la ostentación. Me sorprendió —de una buena manera— encontrar tanta sencillez, humanidad y bajo perfil en alguien con una fortuna tan grande, y ellos no saben que me enteré a lo que se dedica su padre.



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