Una historia simple
Me acordé de algo que me paso hace muuuchos años, pero siempre que me acuerdo me da risa... Estaba esperando colectivo y vi que uno paró justo al frente mío. Yo, sintiéndome el elegido de Dios porque llevaba 20 minutos esperando al sol, me acerqué corriendo, abrí la puerta trasera con toda la personalidad y me senté.
Le dije fuerte al chofer: 'Al centro, porfa'...
El chofer se dio vuelta lento, me miró con cara de confusión y me dijo: 'Amiga... estoy esperando a mi señora que viene saliendo de la farmacia. Este es mi auto particular, no es colectivo'.
Me bajé roja como un tomate, pedí perdón balbuceando y caminé cinco cuadras rápido para que no me viera esperando locomoción de nuevo.
