Nada es igual...
Leí al amigo de los Kapo y se me desbloqueó otro recuerdo sagrado... 'Rayita'.
Ese bizcocho alargado era la gloria máxima en los recreos de la básica. El otro día, de puro nostálgico al verlos en un negocio, me compré uno para probar.
El envase se veía igual, pero el sabor... pucha, una decepción. Lo sentí seco, chico, con gusto a químico.
Ahí entendí que quizás la receta es la misma, pero el que cambió fui yo. Uno no extraña el pastelito en sí, extraña la felicidad de comérselo a los 8 años, sin preocupaciones y con toda la vida por delante. Ese sabor dulce vive solo en la memoria... snif... snif... LOL
