Una cadena de favores
Hace unos meses conversando con mi esposo, me cuenta que un amigo suyo (y ex colega) le pidió el favor de contratar a su nombre un crédito de consumo de 3 millones a 36 cuotas con el compromiso de que este amigo le pagaría mes a mes las cuotas correspondientes. Cosa que adivinen... no se cumplió.
Cuando me lo contó yo me indigné. No entendí cómo pudo llegar y confiar... cómo pudo prestarse para algo así. Accedió a ayudar a su amigo sin contarme nada porque sabía que yo me opondría. Ambos somos muy distintos en ese sentido. Él es demasiado bueno con la gente, no establece límites hacia sus 'amistades' e ingenuamente confía en que los demás actuarán de buena fé igual que él. Por lo mismo se terminan aprovechando. Yo en cambio, no sé si seré egoísta pero no me gusta pedir favores ni tampoco que me los pidan. Suelo velar solo por mi familia y no me interesa perder amistades que te buscan solo cuando necesitan algo de ti.
Mientras tanto van cuatro cuotas que mi esposo ha tenido que cubrir ya que el amigo se deshace en excusas o responde con evasivas. Es un tipo financieramente desordenado. Lo despidieron del trabajo y con la plata del finiquito se compró un auto para trabajar de Uber. Y como la plata se le fue en el auto, ahí estaba mi esposo ingenuamente salvándolo para cubrir otras deudas que el tipo arrastra.
Ahora está resignado a que el tipo no le pagará. Nosotros no tenemos grandes necesidades ya que los dos trabajamos y nos alcanza para vivir tranquilos con nuestro pequeño (tengo un hijo de 6) Pero la economía inevitablemente se resiente, sobre todo ahora que viene marzo. Tengo rabia. Mucha rabia..
